martes, 13 de octubre de 2015

investigaciones: INSISTIR A LOS PADRES QUE CONTROLEN LA TECNOLOGÍA EN LA NOCHE...

Seguimos con la "cruzada" para lograr que los padres controlen en la noche la tecnología en sus casas...

Muchos adolescentes envían y reciben mensajes de texto en la cama, lo que lleva a perder horas de sueño, a la somnolencia diurna y un peor rendimiento escolar, según un nuevo estudio.



Unos investigadores de Nueva Jersey (EEUU) observaron a casi 3.200 estudiantes de escuela intermedia y secundaria del estado. Hallaron que casi el 62% de los niños usaron sus smartphones de alguna forma después de la hora de acostarse; casi el 57% enviaron o recibieron mensajes de texto, tweets e intercambiaron mensajes cuando estaban en la cama, y casi el 21% se despertaron por los mensajes de texto.

“Nuestro estudio confirma que muchos adolescentes están enviando o recibiendo mensajes de texto tarde en la noche cuando deberían estar durmiendo. Esta conducta es más habitual por parte de los adolescentes de mayor edad, sobre todo los que están en secundaria, y por parte de las chicas”, dijo el coautor del estudio, Vincent DeBari, director de investigación en la Facultad de Salud y Ciencias Médicas de la Universidad de Seton Hall, en South Orange.

“Uno de los aspectos más preocupantes de nuestros hallazgos es que además de afectar a la calidad y a la cantidad del sueño de los adolescentes, el uso del smartphone a la hora de acostarse parece tener un impacto negativo en su nivel de alerta durante el día y en las notas que obtienen en la escuela“, dijo DeBari en un comunicado de prensa de la universidad.

El coautor del estudio, el Dr. Peter Polos, añadió que los adolescentes cuyo sueño es interrumpido por los mensajes de texto que reciben podrían sentirse obligados a responderlos inmediatamente. Estos intercambios pueden durar horas.

“Esto produce una estimulación excesiva en la noche. La luz de los aparatos electrónicos puede suprimir la secreción de melatonina, una hormona que fomenta el sueño. Todos estos factores se combinan para dificultar el sueño debido a un uso excesivo del smartphone en la noche”, dijo Polos, miembro de la división de medicina del sueño del Instituto de Neurociencia JFK de Edison, Nueva Jersey.

Los investigadores también hallaron que el uso del smartphone justo antes o después de la hora de acostarse podría empeorar la tendencia de los adolescentes a ir a la cama mucho más tarde y dormir hasta tarde en la mañana. Esta conducta se ha asociado con la depresión, la ansiedad y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, dijeron los autores del estudio.

“De forma reiterada, los estudios han mostrado que los estudiantes adolescentes de hoy en día tienen una falta de sueño grave, y eso afecta a su salud, su estado de ánimo y su seguridad cuando conducen. Nuestro estudio muestra que el uso no restringido de smartphones en la noche podría ser un factor contribuyente importante”, señaló en el comunicado de prensa el Dr. Sushanth Bhat, profesor asistente de neurociencia de la Universidad de Seton Hall.

“Dado que dormir el tiempo adecuado es muy importante para el desarrollo cerebral y el aprendizaje en la adolescencia, nuestro estudio debería instar a los padres y a los tutores a que piensen en establecer límites razonables al uso que hacen los adolescentes del smartphone en la noche”, concluyó Bhat.

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición de octubre de la revista Journal of Adolescence.

1 comentario:

  1. Buenos días. Muchas gracias por el post; es muy interesante. Me cabe la duda de si es positivo limitar el papel que puedan ejercer los padres en la educación digital de sus hijos al control del uso de la tecnología. En aras de ser coherentes con la educación integral, ¿no es mejor hablar de padres que eduquen proactivamente a sus hijos en la ultra-conectividad, el correcto uso, las normas, la etiqueta social o las ventajas de los dispositivos y el ingente contenido online al que pueden llegar hoy? ¿No es mejor educar a ciudadanos (también digitales) que aprendan a vivir online?

    Los adolescentes (y los niños) harán siempre cosas a escondidas. Es parte de su crecimiento. Lo relevante es que sepan qué esconder y qué no. Que reciban ejemplo del uso de un dispositivo o el uso de una red social o el cómo buscar en Internet o cómo comunicarse con otros sin engancharse, sin faltar al respeto, sin herir. O cómo preguntar a sus padres.

    Por otra parte, en relación con su post LAS CIFRAS DE HORAS ANTE LOS MEDIOS SE DISPARAN, que recoge las conclusiones del último informe de Common Sense Media, estoy de acuerdo en que el hecho de que los jóvenes perciban que la multi-tarea no perjudica su calidad de dedicación al trabajo o los deberes es una mala noticia. Conociendo que su compromiso personal como educador es el de plantear soluciones antes incluso de que haya problemas, sembrar semilla para luego recoger, ¿por qué no destacar los hallazgos del estudio respecto al impacto que tiene para los adolescentes (y menores, de entre 8 y 13 años) el hecho de que sus padres hablen con ellos sobre consumo de medios o conozcan el lenguaje y los recursos a los que sus hijos acceden online? (tablas 75 y 76, página 71 del informe https://www.commonsensemedia.org/research/the-common-sense-census-media-use-by-tweens-and-teens).

    Me permito invitarle a visitar mi blog www.iwomanish.com, en el que trato de sugerir a las familias de hoy a que incorporen “lo digital” en la educación de los hijos. Porque lo que nuestros hijos hagan online tendrá mucho que ver con lo que nos vean hacer a nosotros, lo que puedan aprender de nosotros. La misma coherencia y el mismo evitar “esquizofrenias” de los que hablamos a menudo en el colegio.

    Gracias de nuevo por su interesantísimo blog, del que se aprende mucho. Un saludo,
    María

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