domingo, 18 de marzo de 2012

temas complejos: ADOLESCENTES CON UN TDAH ¿MÁS AUTONOMÍA...?



marzo 2012. La fundación CADAH nos deja este interesante artículo para padres con hijos adolescentes que sufren un TDAH:


Al llegar la adolescencia, el impulso por conseguir mayor independencia provoca conflictos en el hogar, ya que demandan mayores libertades. ¿Cómo compensamos este deseo de independencia con un control natural y eficaz de las actuaciones de nuestros hijos?

Es difícil convencer a su hijo adolescente de que todavía es un niño que necesita su orientación, sin embargo también necesita independencia.

Aunque los adolescentes con TDAH quieren tener las mismas reglas y privilegios que sus amigos que no sufren de ese trastorno, los padres de los adolescentes con TDAH deben ser más cuidadosos. Barkley (1995) y Robin (1998) ofrecen las siguientes sugerencias para la supervisión de los adolescentes con TDAH:
  • Sea firme pero discreto. Por ejemplo, si la hora en que su hijo debe llegar a la casa es un poco más temprana que la de sus amigos, usted puede ponerse de acuerdo con él para recogerlo a una cuadra de donde él fue a la fiesta, en lugar de recogerlo delante de sus amigos.
  • Reúnase con su familia regularmente para discutir problemas y ofrecer soluciones a los conflictos familiares.
  • Haga contratos de comportamiento, especialmente la clase de contratos en los que su adolescente tenga la posibilidad de ser recompensado por comportamientos positivos. Esto es importante inclusive si los comportamientos que le pueden dar recompensas son las acciones que usted espera que él haga de todas formas (por ejemplo el ayudar en la casa, comportarse bien con sus hermanos y hermanas, o el hablarle respetuosamente a los adultos)
  • Sea un padre de familia autoritario, con una forma de hablar firme pero cariñosa. Establezca reglas con la participación de los adolescentes, dé razones para sus reglas, y dele atención y tiempo (no tiempo para discutir y decirle que debe hacer) a su hijo adolescente. Aunque este estilo es probablemente el mejor para usar con los adolescentes en general, especialmente bueno con aquellos que tienen TDAH, ya que les da independencia pero le permite a los padres de familia mantener una estructura adecuada.
Para lograr un equilibrio entre el deseo de su hijo de explorar el mundo y su deseo de mantenerse seguro pruebe estas ideas:
  • Si quiere pasar el rato en el centro comercial con sus amigos, permítaselo (asumiendo que no haya abusado de este privilegio antes). Sólo hágale un par de preguntas ¿Con quién estará, donde estará y a qué hora volverá? Compruebe también que la hora que le marque para volver sea razonable (y aplique las consecuencias si no lo hace)
  • No lo obligue a asistir a todos y cada uno de los acontecimientos familiares. A medida que su hijo va creciendo, es normal que quiera separarse de la familia. Cuando sea posible, dele algo de libertad para que se salta algunas de las reuniones familiares.
  • Si sus gustos en materia de ropa y música le causan horror, no se lo diga. Asumiendo que lo que se pone y escucha no sea nada ofensivo, déjelo pasar. Sonría, dele un abrazo y tómese otra aspirina... Por otro lado, si es algo que va contra sus valores, dígaselo con firmeza y no ceda.

Adolescentes y medicación:

Con la llegada de la adolescencia, los jóvenes buscan una mayor independencia y comienzan a afirmar su autoconcepto, explorando en la relación interpersonal y tomando decisiones nuevas. En ocasiones esto puede provocar que tomar la medicación, les cree inconvenientes ya que sienten que el control que les produce la medicación les resta espontaneidad.

Es muy importante para los adolescentes el sentir que ellos están en control de su tratamiento, y que sus padres y otros adultos (por ejemplo los maestros) están cumpliendo un papel de apoyo. Esto es más importante cuando hablamos de tomar medicinas, porque normalmente tiene un significado sicológico más profundo para los adolescentes. Las investigaciones sobre las percepciones de los adolescentes sobre las medicinas estimulantes, muestran que los dos factores más importantes que influyen para que tomen las medicinas o no son:

1. La percepción que tengan de si el tomar la medicinas va a hacer sentirles como que hay algo malo o defectuoso en ellos.
2. El sentirse avergonzados de tomar la medicina delante de otros.

Muchos doctores piensan que los adolescentes deben tener el derecho de tomar decisiones en relación con sus medicinas. Sin embargo, un sistema bien balanceado también incluirá a los padres teniendo la posibilidad de limitar ciertas decisiones. Por ejemplo, por razones de seguridad, los padres pueden quitarle al adolescente el privilegio de manejar el auto si él no quiere tomar su medicina para el TDAH.


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