jueves, 15 de marzo de 2012

los jueves con Edu y Marta: ADOLESCENCIA, SEXUALIDAD Y GENITALIDAD



 
Sexualidad y genitalidad   I

 
a)     La sexualidad en la persona humana comprende todas sus dimensiones: la fisiológica, la psicológica y la espiritual, siendo de esta manera un “modo de ser” persona (hombre-mujer) que afecta a todos sus actos. Sería un error muy grave presentar al muchacho y a la niña la sexualidad de modo reductivo o negativo, o que confundiera la “madurez” del sexo gonádico –es decir, la menarquía o primera menstruación en ella, o la producción de esperma en él– y de los órganos genitales, con la madurez en la sexualidad. La sexualidad habla de donación afectiva e íntima, de unión fecunda en el amor de pareja, de una concepción de hombre y mujer abiertos a la relación complementaria en el amor y para el amor, un amor auténtico: total, fiel, fecundo, eterno... Aquí señalamos sólo algunos aspectos concernientes al desencadenamiento del desarrollo fisiológico: la maduración del sexo gonádico y genital. El muchacho y la niña deben conocer de antemano los cambios que van a experimentar, entender su significado y el papel que juegan en su madurez integral; y tener los resortes psicológicos y espirituales para vivirlos con naturalidad.

b)     Las diferencias en cuanto a la edad de la maduración sexual se deben a variaciones en el funcionamiento de las glándulas endocrinas que son responsables de la transformación del cuerpo infantil en el cuerpo de un adulto. Los chicos maduran aproximadamente un año y medio después que las chicas, es decir, alrededor de los 13 y 14 años. Esta diferencia se manifiesta no sólo en los cuerpos más grandes y más desarrollados de las mujeres, sino también en su comportamiento más maduro, más agresivo y en su conducta más consciente del sexo.




      Dependiendo de que la maduración se produzca antes o después de la edad promedio, se habla de maduración precoz o maduración tardía, respectivamente. Una reserva insuficiente de hormonas gonádicas retrasa la pubertad e impide el desarrollo normal de los órganos genitales y de los aspectos sexuales secundarios (vellosidad, cambio de voz, desarrollo muscular, desarrollo de los senos, aumento de la anchura y profundidad de la pelvis, etc.). Cuando la pubertad se demora, los chicos pueden presentar una apariencia algo femenina. Por lo general tienen un aspecto infantil y muchas veces parecen inmaduros. Asimismo, la niña puede sentir inseguridad y complejos frente a sus compañeras ya desarrolladas. Pero no quita que, en algunos, este retardo les lleve a desarrollar en contrapartida unos aspectos de inteligencia y simpatía que les ganen la estima de los compañeros.
      La pubertad acelerada, conocida como pubertad precoz, se debe a una provisión excesiva de la hormona gonadotrópica durante los primeros años de la infancia. Ello afecta a las gónadas y el individuo madura demasiado pronto. También esto puede causar algunos traumas en los muchachos, incluso más que en la maduración tardía, al verse diferentes (“desproporcionadamente desarrollados”) y no saber qué les está pasando.

c)      Algunos factores que afectan a la maduración del sexo gonádico y genital:
 
o   Herencia: la edad de maduración se proyecta en la familia. Lo que fue la experiencia del padre o la madre, precoces o no, puede ser la del hijo o la hija.
o   Inteligencia: los niños de inteligencia superior maduran sexualmente un poco antes que aquellos cuyo índice intelectual corresponde al término medio o es inferior a éste.
o   Salud: la buena salud, debida a un adecuado cuidado prenatal y postnatal, deriva en una maduración más temprana.
o   Nutrición: una dieta en la que predominan las proteínas da por resultado una maduración precoz. Algunas investigaciones en curso encuentran una relación estrecha entre el desarrollo precoz y la ingestión de alimentos vegetales y animales estimulados con hormonas.
o   Nivel socioeconómico de la familia: cuanto mayor es el medio socioeconómico más son las posibilidades de una maduración temprana. Como consecuencia de una atención médica deficiente y de una nutrición por debajo de lo normal, los niños criados en ambientes socioeconómicos deficitarios maduran a menudo más  tarde, tal como sucede con algunos  provenientes de medios rurales aislados.
o   Tamaño y conformación del cuerpo: los niños más altos y más obesos alcanzan antes la madurez sexual. Los niños con cuerpos de tipo femenino (caderas anchas y piernas cortas) tienden también a una maduración precoz. A la inversa, los de conformación masculina (hombros anchos y piernas largas) tienden a la maduración tardía.
d)     Veamos ahora algunos posibles efectos según el tipo de maduración. En la maduración precoz, en los chicos especialmente, se encuentra: una reputación favorable fundada en una capacidad atlética superior; frecuente elección para cumplir roles dirigentes; popularidad con las chicas a causa de intereses sociales, aptitudes y sofisticación (carácter rico y completo del que ha viajado bastante, abundantes relaciones sociales, experiencias culturales, etc.); confianza en sí mismo y auto-concepto favorable en razón de un trato social propicio. Esto no quita, como hemos señalado, que pueda traer ciertos traumas si el ambiente y el preaviso no es adecuado.
En la chica, a diferencia de los muchachos, suele presentarse más perplejidad ante los cambios prematuros, produciendo en ella ciertas inadaptaciones a su entorno y manifestada en sentimientos de inseguridad y cohibición; suelen ser menos expresivas y sociables y más introvertidas y tímidas que las que maduran más tarde. Se podrán sentir menos atractivas porque las formas más redondeadas que aparecen en la pubertad chocan con los estándares culturales de belleza que enfatizan la delgadez. Aunque por otro lado la cultura actual, que exalta el valor del cuerpo a través de los medios de comunicación, estimula y promueve la temprana presunción de sus caracteres sexuales, irrumpiendo en el proceso natural de madurez psicológica y quemando, así, etapas.
Como señalamos, los niños y niñas que maduran más temprano pueden tener problemas causados por esta misma maduración precoz. Pero el proceso de trabajo para solucionar estos problemas les dan una rica experiencia para enfrentarse con problemas que más tarde surgen en la vida. Algunos investigadores, en efecto, han encontrado que los muchachos que maduran más temprano se adaptan mejor a la vida adulta. Es muy posible que parte de sus problemas vengan de una reacción brusca a las preocupaciones de los demás hacia su crecimiento sexual, especialmente de sus padres y profesores. Éstos, por ejemplo, pueden tratar más estrictamente y desaprobar más a las niñas y niños que tienen un cuerpo más maduro físicamente.
      La maduración tardía conlleva: elección poco frecuente para cumplir roles dirigentes; turbación, apocamiento y timidez causados por un físico poco desarrollado; rechazo por las personas del sexo contrario en las actividades sociales por falta de sofisticación; auto-rechazo debido a las actitudes sociales poco favorables; etc. Pero como decíamos antes, el desarrollo de otras cualidades, como la intelectual, puede hacer más llevadera la maduración tardía.
      En cualquiera de los casos es difícil generalizar, pues los efectos de una maduración temprana o tardía en los adolescentes dependerá en gran parte de cómo ellos mismos, y las personas de su entorno, las interpreten. De aquí la importancia de que padres y educadores conozcan bien las posibles consecuencias de una maduración precoz o tardía, para ayudar a los adolescentes a afrontarlas con serenidad.

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