jueves, 8 de marzo de 2012

los jueves con Edu Iy Marta: EL CUERPO ADOLESCENTE II


                                              

El cuerpo y sus transformaciones II

a)     La preocupación intensa y persistente por el cambio corporal se hace evidente cuando los adolescentes toman medidas para conformar sus cuerpos a sus ideales y al estereoipo cultural de lo que es apropiado a su sexo. Para alcanzar este objetivo, se ponen incluso en manos de la cirugía plástica para mejorar un rasgo facial, como una nariz grande; se someten a un tratamiento de ortodoncia, con la esperanza de mejorar la forma y la apariencia de la boca; adquieren lentes de contacto; siguen dietas rigurosas si creen que están excedidos de peso y buscan el auxilio de los dermatólogos para el tratamiento de su acné y de otros trastornos de la piel. El formador, sin adoptar desprecio o cierta burla hacia estas preocupaciones del muchacho y de la niña, debe orientarlos hacia ideas e ideales más elevados, de forma que no le den importancia desmedida a estos elementos secundarios. Debe lograr en los muchachos la aceptación y la sana autoestima, recordándoles oportunamente los elementos fundamentales y permanentes de la persona y de la personalidad ideal, los que realmente valen. Eso no significa que se descarten sencillas intervenciones que, con poco, pueden ayudar al futuro del chico o la niña (por ejemplo la sencilla intervención para evitar unas orejas demasiado abiertas).
b)     Por otra parte conviene tener en cuenta que entre los adolescentes la tendencia es la de ridiculizarse unos a otros tomando como tema de conversación ordinario los defectos físicos de cada uno. Aquí no hay misericordia con nadie. Cuánto sufren algunos por el sarcasmo de sus compañeros, incitados por la iniciativa de los más líderes. La presencia vigilante e incluso firme del formador es necesaria para evitar situaciones que no llevan sino a la desintegración de un grupo, a crear tensiones inútiles y, no pocas veces, a traumas personales.

c)      Tarde o temprano, la mayoría de los adolescentes se adapta a los cambios físicos de la pubertad. Entonces se acomodan a la situación, en parte porque se sienten, en relación a su cuerpo, más satisfechos que antes, en parte porque aprenden a realzar sus aspectos buenos y a disimular los desfavorables y, en parte, porque se sienten mejor físicamente, ya que se aminora el rápido crecimiento que absorbía sus energías. Esta adaptación respecto a su físico permite al educador poder centrar su trabajo en otros aspectos de la personalidad que puedan los chicos estar arrastrando, o empezando a sufrir.



d)     Es necesario recordar la importancia especial que el deporte y la actividad física adquieren a lo largo de toda la adolescencia, en el crecimiento sano de la propia corporalidad y de la misma psicología. No pocas enfermedades y tensiones de la adolescencia podrían al menos reducirse si se contara con una actividad física bien programada. Pero téngase en cuenta que, igual que su ausencia, el exceso de deporte puede incidir en la falta de rendimiento, por ejemplo en actividades intelectuales, por sobre desgaste físico. En las chicas, cuando el ejercicio físico es excesivo, puede influir retrasando la aparición de la menstruación. Esto puede deberse a que se reduce la grasa del cuerpo como resultado del ejercicio vigoroso, al estrés del entrenamiento o a la disminución del nivel de circulación en la sangre. Sea como sea, los padres y educadores deben velar por el sano equilibrio en la práctica del ejercicio físico. Ya sabemos que hasta en algo tan sano como beber agua podemos caer en un abuso malsano.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...