martes, 31 de enero de 2012

videoforum: ADOLESCENCIA, NOVIAZGO, MALTRATO PSICOLÓGICO

En relación a la poesía, que pusimos ayer en este blog, sobre los noviazgos posesivos, ahí va este video de YouTube.

Hay una línea, a veces muy fina, entre el amor verdadero que se entrega, que perdona, que espera... Y una relación abusiva donde se usa y se abusa del otro con chantajes emocionales, sarcasmos, prepotencias, celos posesivos...

Ojalá los adolescentes encuentren el punto justo. Para que la defensa de la propia dignidad tampoco se convierta al final en una vida egoista, individualista, sin amor verdadero.

¿Puedo ya distinguir entre una cosa y otra? ¿Tengo alguien de confianza que me podría ayudar con seguridad en caso de que tenga dudas?



lunes, 30 de enero de 2012

sobredosis semanal: ¿ES AMOR SI ENCADENA?




Ayer me pediste que no saliera,
que fuera sólo, sola para ti.
Ayer me dijiste que tus heridas
no encontraban salud sin mi.

Mi joven corazón da un vuelco.
¿Es esto amor, lo que siento?
Una pasión tan intensa que...
¿Rompo con todo lo que tengo?

Ayer me reclamaste con fuerza,
que no mirara a ninguna parte,
que no pensara como antes.
Ayer, así de claro, me atrapaste.

Mi joven corazón da un vuelco.
¿Es esto amor, lo que siento?
Una atracción que me encadena.
La libertad... ¿Tan sólo un eco?

Y antes de ayer, fue lo mismo.
Lo tuyo... ¿Pasión? ¿Obsesión?
Y  antes de ayer... ¿Dónde lo mío?
¿Es esto amor, o no entiendo?

Es un reto adolescente no dejarse atrapar por un amor que no es verdadero amor, por una relación que es absorbente, que en lugar de darte alas, te las corta y te encadena.

domingo, 29 de enero de 2012

temas complejos: ADOLESCENTES A ALTAS HORAS DE LA NOCHE...

     

Me llama la atención una noticia de un periódico colombiano: la policia nacional de la ciudad de Armenia retiene en la noche a 40 adolescentes fuera del horario y en zonas no adecuadas para ellos. Lo que me gusta es lo que hace luego la policía. A parte de hablar con los jóvenes de los peligros, etc.,

"...Citaron a los padres de familia para hacerles entrega de los menores, no sin antes tomar las medidas correctivas y compromisos que los padres adquieren para ejercer un mejor control sobre las actividades que sus hijos realicen.

Se reitera a los padres de familia que no dejen a sus hijos a la calle hasta altas horas de la noche, ya que están expuestos a aprender malas costumbres, son inducidos a consumir sustancias alucinógenas y demás situaciones negativas”, manifestaron fuentes de la Policía Nacional.

En medio del artículo también se dice esto: "10 de los menores no fueron reclamados por sus padres..."  Un 25%...

En fin, yo sé que no es fácil para los padres controlar el tema de las horarios. Pero me pregunto si algunos tan si quiera se preocupan, o prefieren no complicarse la vida...

videoforum: ¿CUÁL ES MI MANO?




Respasando mi archivo de videos encuentro éste que ya casi había olvidado. Es domingo y tengo un poco más de tiempo para la reflexión... Y pienso ¿cual es mi mano? Dios mío, ¡cuántas de éstas manos son mi mano!




sábado, 28 de enero de 2012

mi archivo secreto: ¿LOS AYUDAMOS O LOS ENGANCHAMOS? NUEVA RED SOCIAL DE GOOGLE


Google lanza una red social para adolescente. Tiene sus ventajas; tiene sus herramientas de seguridad, que puedan dar cierta paz a los padres... Pero sobre todo tiene, como Google misma señala, un mercado estupendo que ellos no pueden perder... los adolescentes.


¿Qué es Google + Teens? Primero, hay que empezar por lo básico. Tal y como indica “emol.com”, la red considera como “teen” o adolescente a todo aquel joven de entre 13 y 17 años de edad que podrá hacer uso del sitio, el cual al momento de que éstos se registren, activará filtros de seguridad específicos, así como ciertas limitaciones de uso.

¿Por qué finalmente abrió el acceso a este sector social? Analistas y expertos en el tema señalan que a Google le interesa incrementar el número de usuarios y sabe perfectamente que los niños y adolescentes que rondan estas edades son uno de los grupos más activos de la red y por lo tanto, el admitirlos generaría un crecimiento significativo de este negocio.

“Pizcos.net” señala cuáles son las medidas de seguridad que brindará Google + para los menores:

1. Cuando decidan publicar algo de manera abierta, sin limitarlo a los contactos de sus círculos, recibirán una notificación en donde se les recordará del peligro que tiene el “compartir mucha información”.
2. Sólo las personas que conocen o que son parte de su comunidad, podrán escribirles en sus perfiles o enviarles mensajes privados; si llegaran a ser desagradables, podrán bloquear a dichos usuarios.
3. Cuando un adulto se pone en contacto con los adolescentes y quieren agregarlos a sus contactos, recibirán un mensaje de aviso para permitir o denegar el acceso de la persona mayor a su red. De hecho, cámara y micrófono de la computadora de los menores se deshabilitarán automáticamente.

La gente de Google ha recibido varias sugerencias por parte de los padres y ya estudian la posibilidad de poner otro tipo de candados de seguridad, tales como alertarlos cuando sus hijos tengan contacto con adultos desconocidos, que los usuarios adolescentes sean etiquetados y que se restrinja a los mayores el acceso a grupos o contenidos exclusivos para menores.

Al final nos preguntamos ¿los ayudamos o los enganchamos más?
(información tomada de Agencia El Universal)

piezas del gran puzzle: EL ADOLESCENTE REVOLUCIONARIO



El viejo sufí Bayacid decía a sus discípulos: "Cuando era joven  era revolucionario,  y mi oración consistía en decirle a Dios:  'Dame fuerzas para cambiar el mundo'. 

Más tarde,  a medida que me fui haciendo adulto,  me di cuenta que no había cambiado nada. Entonces mi oración comenzó a ser: 'Señor, dame la gracia de transformar a los que estén en contacto conmigo, aunque sólo sea a mi familia'. 

Pero ahora, que soy viejo, empiezo a entender lo estúpido que he sido. Y mi única oración es ésta:  'Señor,  dame la gracia de cambiarme a mí mismo". Y pienso que  si  hubiera rezado así  desde  el  principio no  habría malgastado mi vida". 


                         
                                                    


viernes, 27 de enero de 2012

mi archivo secreto: ¡ES SÓLO UN COLOCÓN DIVERTIDO DEL FINDE...! ¡NO ES CIERTO!!!!

                                       

Ayer el periódico ABC saca una noticia sobre el alcohol y los adolescente. No dice mucho de novedoso. Sólo me centro en un párrafo que no deja de "golpear":

"Seis de cada diez escolares de entre 14 y 16 años se ha emborrachado en los últimos treinta días", ha denunciado Bueno (jefe servicio drogodependencia), y ha indicado que, al ser el alcohol un depresor general del sistema nervioso central, muchos de sus consumidores terminan tomando cocaína.

Así que a no quitarle importancia al colocón "divertido" del fin de semana.

De este otro aspecto hablamos hace poco en una entrada del blog:

"También causa graves efectos en el cerebro de los adolescentes, ya que la plasticidad cerebral que se tiene a esa edad se rompe por el consumo abusivo de alcohol, y genera problemas cognitivo y de cambios de conducta."

Videoforum: CÓMO USO MI EXPERIENCIA CON LOS ADOLESCENTES





Simpático video-anuncio  que nos puede ayudar a pensar:

¿Cómo llevo las "impertinencias" de los adolescentes?

¿Sé responder con calma o me pongo nervioso?

¿Uso mi experiencia para educar o para fastidiar...?

click aquí  experiencia vs adolescencia


jueves, 26 de enero de 2012

Los jueves con Edu y Marta: EL ARTE DE SABER MOTIVAR





a)     Motivar es el arte de las artes que todo buen educador debe dominar. Antes de exigir resultados hay que motivar lo suficiente y hacer que esa motivación sea efectivamente interiorizada. Quienes actúan por temor nunca llegan a realizarse porque el hombre llega a su plenitud sólo en el amor. No se deben crear personalidades que se mue­van por extraños mecanismos de autodefensa. La pedagogía cristiana, la que siempre ha inculcado la Iglesia (al margen de casos particulares más o menos difundidos), es eminen­temente positi­va y constructiva: “educar la conciencia y la libertad para que se adhieran a la verdad y al bien movidos por la fuerza del amor”.



b)     En concreto para los adolescentes: es muy fuerte la motivación de ayudar a mejorar nuestro mundo y ayudar a que todos sean realmente felices. Esta motivación puede ser un instrumento eficaz si se sabe presentar bien. Por supuesto, el amor a Jesucristo, encarnación personal de todo lo bueno; el ayudar a su Iglesia, el evitar que sufra en sus miembros; el ayudar al Papa en la obra evangelizadora, etc. De igual forma la motivación de ser un hombre o una mujer líder, en sentido positivo, y de prepararse para hacer grandes cosas por Dios y por el mundo.



Después de un año de dejar el trabajo en México regresé a este país por un asunto puntual. En el aeropuerto, casualmente, encontré a Álvaro, miembro del club juvenil que dirigí estando allá. Cuando me vio, vino corriendo y, antes que nada, me dijo con emoción: “¡padre!, misión cumplida”. La verdad que en un primer momento me desconcertó, ¿a qué se refería? Recordé rápido que hacía varios años, en una convivencia con un grupo de adolescentes de 12 años,  vi cómo Álvaro se mostraba especialmente servicial en todo momento: limpiar platos, servir, barrer... Me llamó la atención pues tenía fama de ser muy “fresa” (“pijo” en España). Lo que pasaba es que su padre había dejado hacía años de ir a misa. Él había tomado como algo muy personal el que su padre volviera a ser un buen cristiano. Ahora, después de bastante tiempo, Álvaro había logrado cumplir su misión; la misión que llevaba en el corazón.



c)      Una vez logrado el ascendiente espiritual y humano ante el muchacho, de cara a la motivación se deben manejar dos registros en la vertiente psicológica. Uno, el reconocimiento por lo objetivamente alcanzado, que se manifiesta de pala­bra y, sobre todo, con hechos y gestos; como por ejemplo, la confianza que se deposita en una persona al encomendarle una tarea u oficio de cierta en­vergadura. Otro, el estímulo para lo­grar nuevas metas, para “no dormirse en los laureles”, o para sacudir el sopor o la pereza que impide el despegue. Este estímulo se puede manifestar de diversas maneras: expresando insatisfacción por los resul­tados obtenidos hasta ese momento; abriendo los ojos a nuevos horizontes; comentando los logros alcanzados por otras personas, etc.  Y todo esto hecho con prudencia, sabiendo que no se puede pedir a todos lo mismo, y que no son es buenas las comparaciones entre hijos, compañeros, etc.

miércoles, 25 de enero de 2012

videoforum: ¿PROYECTAMOS NUESTRAS FRUSTRACIONES EN LA FORMACIÓN QUE DAMOS?


Tema delicado y complejo. Podemos pensar que estamos formando bien, y quizá sólo proyectamos nuestros problemas.

¿Cuido de no condicionar la formación que doy con lo que a mí me pasa?

¿Hay plena sinceridad o plena conciencia de las motivaciones últimas en las indicaciones, comentarios o consejos que doy a mis educandos?

¿Comprendo que no puedo instrumentalizar por ningún motivo nunca a los hijos o educando?


click aquí MAMÁ, NO PROYECTES TU FRUSTRACIÓN EN MÍ



martes, 24 de enero de 2012

temas complejos: HIJOS MALTRATADORES DE LOS PADRES. UN INFIERNO REAL.

ELMUNDO.es saca este artículo-investigación de gran interés. Basado en hechos reales, con propuestas de solución llevada a cabo por la iniciativa privada. Todo un documento para archivar en este blog.

A mediados del pasado diciembre, una mujer conocía la condena en firme de su hijo de 14 años por propinarle dos palizas en menos de dos semanas. Lo relataba con detalle la prensa de Murcia. No son noticias que se lean a menudo. Tampoco es frecuente que un joven agreda a su familia. La última encuesta del Instituto de la Juventud que aborda las situaciones de conflicto señala que el 94% de los jóvenes entre 15 y 29 años "nunca" ha tenido enfrentamientos violentos con sus padres. Pero la realidad también muestra que los casos de menores que maltratan a sus padres —madres, en la inmensa mayoría— se han disparado en la última década, aunque en la mayoría de ocasiones se queden ocultos. Y las consecuencias son absolutamente devastadoras para las víctimas, pero también para el agresor.
Desde 2007, más de 17.000 menores de más de 14 años han sido procesados en España por agredir —física o psíquicamente— a sus progenitores durante la convivencia. El número de casos ha ido incrementándose hasta 2010, año en la que la Fiscalía detectó un cierto descenso con respecto a 2009 (4.995 frente a 5.201), aunque sólo se puede hablar, advierte en su última memoria anual, de cierta "estabilización" no de disminución.
El de la vía penal es el último paso que suelen dar las familias y lo hacen ya casi sin aliento, cuando sus bienes o su propia vida corren peligro, y rotas después de deambular durante meses y posiblemente años buscando una salida. Son estos casos extremos los que se hacen visibles, pero otros tantos, imposibles de cuantificar, permanecen en secreto tras la puerta del domicilio. Es en el interior de él donde estalla con toda su crudeza el conflicto, pero también donde se pueden encontrar las causas pero, sobre todo, una solución.
Los profesionales que trabajan para cambiar estos patrones de comportamiento agresivos consultados por ELMUNDO.es coinciden en que este problema suele ir relacionado con deficiencias graves en el proceso educativo del adolescente. Esta conducta violenta también puede ser síntoma de un trastorno psiquiátrico, pero en la mayoría de casos los menores que agreden a sus padres no sufren ninguna enfermedad mental. Durante la adolescencia, una etapa crucial marcada por múltiples cambios mentales y físicos, los hijos necesitan tomar distancia de sus padres y es natural que den muestras de cierta rebeldía para reafirmar su personalidad. El problema no son los conflictos en las familias, sino la incapacidad de resolverlos o de tratar de hacerlo siempre con violencia.
Sin límites y normas claros
Los menores que maltratan a sus progenitores tienen unos rasgos diferenciados del resto de infractores. Suelen ser adolescentes que han recibido una educación autoritaria [control inflexible de los padres], permisiva [padres sobreprotectores, que no ejercen la autoridad y satisfacen inmediatamente los deseos del niño] o cuyos progenitores atraviesan momentos de extrema dificultad y no ejercen como tales dejando a un lado el cuidado y control del menor.
En general, estos jóvenes no han interiorizado límites y normas claros, no aceptan ningún tipo de control y son incapaces de asumir frustraciones. Su rendimiento escolar suele ser muy bajo. Se comportan de una forma egoísta con sus padres y sumisa con el resto —la violencia se limita normalmente al ámbito familiar—. Suelen ser menores con una identidad frágil, dependientes y que sufren un gran conflicto interior. Estos rasgos, unidos a un carácter muy impulsivo, forman una carga explosiva que golpea de lleno a su núcleo más cercano. Las víctimas son, en la inmensa mayoría de casos, las madres y, entre los agresores, hay una mayoría de varones, aunque se recluye a más chicas por maltrato que por otro tipo de delitos.
 Escalada de la violencia
Estela, que prefiere mantener al margen su identidad por respeto "a su hijo y a ella misma", se vio atrapada por esta espiral de violencia extrema que derivó en el internamiento de su único hijo a los 16 años en un centro de menores por maltrato. Fue la última parada en un descenso a los infiernos.
A los 12 años, Roberto (nombre ficticio) comenzó a tener un rendimiento escolar cada vez más bajo y a tener una conducta violenta. Su madre recibía a menudo la llamada de los psicólogos del centro e incluso había días que la lista de sus enfrentamientos era tan larga que le preguntaba "¿cómo es posible que en un solo día hayas podido discutir o pegarte con tantos?" Comienza a ser un alumno "molesto", las expulsiones se suceden y el centro "invita" a los padres a trasladarle a otro colegio. Roberto deambula hasta por ocho centros escolares distintos, dos de ellos internados, fuera de Madrid e incluso fuera de España, pero los problemas de conducta no remiten y el deterioro de la convivencia familiar prosigue su escalada. "Hubiese preferido que me dijesen que mi hijo estaba enfermo porque habría curación, tratamiento... pero esta falta de límites, su agresividad, no sabes por dónde cogerlo". El desconcierto de Estela es el de tantas otras familias que no saben cómo asimilar lo que les está pasando.
Trastornos de conducta
"No hay una etiqueta diagnóstica que se adecue exactamente al fenómeno, estos menores no tienen una patología definida. La mayoría suele tener un trastorno negativista desafiante y algunos estudios dicen que pueden sufrir un trastorno disocial o de hiperactividad, pero también es verdad que, al menos un 50% de esos chavales, no tienen ningún tipo de diagnóstico", explica María González, terapeuta de la Clínica de Psicología de la Universidad Complutense, donde se aplica desde 2007 un programa de intervención específica para menores -normalmente entre 13 y 17 años- con problemas de agresividad en el contexto familiar". Hay chavales que desde pequeños han sido problemáticos pero otros tienen un inicio marcado [de la conducta violenta] en la adolescencia. Estaban bien adaptados en el colegio, a nivel social y llega un momento en que empiezan a emitir comportamientos extraños y preocupantes", advierte. Cuando "un padre percibe que no es capaz de educar como considera oportuno a su hijo" debe pedir ayuda. "Las agresiones físicas no surgen de repente, van antecedidas de un conflicto verbal o psicológico. Si dejamos que la violencia suba de escalones más difícil será que se bajen luego". Ella, junto al resto de terapeutas, ha 'acompañado' a 200 familias en los últimos cinco años a descender esos escalones "con mucho esfuerzo", a base de terapias con los menores y con sus padres en un proceso que suele durar entre nueve meses y un año, más otros 12 meses de seguimiento.
Responsabilidad compartida
El primer paso que deben dar tanto los hijos como los padres para comenzar a reconstruir la relación ha de ser en la misma dirección: asumir parte de la responsabilidad. En esta Clínica, los psicólogos dan "habilidades" a las familias para relacionarse sin violencia: intervienen a nivel cognitivo —desmontando las justificaciones de los menores o clarificando pensamientos—; emocional —desarrollando la empatía y el autocontrol—; conductual, trabajando la comunicación, que ambas partes sepan hablar, expresar críticas y recibirlas, mostrar afecto y solucionar los problemas.
La fuerte demanda que recibe la Clínica, a la que son derivados casos desde los Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, aunque también pueden llamar directamente las familias, las "dificultades para abarcar" y que la gente llegue a esperar hasta tres meses sin encontrar otro recurso que se adapte a sus necesidades, son indicativos de que las familias requieren y demandan una asistencia "integral" para superar esta problemática.
Bajo este planteamiento se va a poner en funcionamiento en la localidad madrileña de Brea de Tajo un complejo privado que ofrece un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico a las familias con menores de entre 12 y 18 años con una conducta agresiva. Los jóvenes, sobre los que no pesa ninguna orden judicial, son internados entre dos meses y un año y tanto ellos como sus padres debe firmar un 'contrato terapéutico' que garantice su implicación.
Este 'Campus Unidos', gestionado por Ginso —una empresa con experiencia en centros de menores— y dirigido por el psicólogo Javier Urra, ocupa 15.000 metros cuadrados repartidos entre cuatro chalés de 10 plazas, dos edificios para terapias y actividades de ocio y formación, pero el entorno vallado, las cámaras de vigilancia, el régimen disciplinario y las puertas blindadas de centros de reforma dejan claro que dista mucho de ser un campus convencional.
Esta iniciativa privada nace bajo una situación de "limbo jurídico" reconocida por el propio Urra. ¿Se puede recluir a un menor sin orden judicial?  "Es cierto que para privar de libertad hace falta una orden judicial, pero es como cuando hablamos de personas que tienen un tipo de patología como el alcoholismo o drogadicción y se producen ingresos voluntarios. Hay que ir por la misma vía, que aquellos jóvenes que saben que tienen un conflicto con sus padres ingresen voluntariamente", subraya Arturo Canalda, defensor del menor de la Comunidad de Madrid, que aplaude tanto ésta como "cualquier iniciativa para mediar y evitar los conflictos que se pueden dar con los hijos".
Demanda de ayuda especializada
Canalda subraya que aunque "las administraciones están trabajando mucho en el ámbito de la mediación" para este tipo de "patologías", no hay "recursos específicos o hay uno nada más" y esta "escasez de recursos limita mucho la posibilidad que tienen los padres" de recibir una asistencia gratuita. "Por eso surgen estas iniciativas, por complementar de alguna manera los medios que la administración no puede aportar" y menos aún "en un entorno de crisis, donde se están restringiendo mucho los gastos e intentar que la administración cubra todo resulta muy complejo".
Hasta hace cinco años los padres que sufrían maltrato no podían encontrar prácticamente ninguna ayuda pública especializada. Actualmente, existen programas que abordan esta problemática en concreto, como los servicios de orientación, atención psicológica o mediación familiar que se han ido extendiendo por gran parte del territorio nacional o incluso teléfonos de atención directa a padres maltratados, como el que puso en marcha hace un año La Rioja (696121212). Los recortes en las Administraciones regionales, no obstante, están haciendo ya mella en la atención social y, según fuentes sindicales, los frecuentes retrasos e impagos a ayuntamientos y entidades privadas que los gestionan están deteriorando la calidad de los servicios y forzando cierres en toda España.
Estela consultó a psicólogos privados, psiquiatras y recurrió a los servicios sociales sin encontrar en aquel momento una ayuda profesional "especializada". "Se quedan cortos antes de estas intervenciones. Van derivando de un sitio a otro a las familias", subraya recurriendo al plural al hacerse eco también de la experiencia que otros padres de la Asociación Familias por la Convivencia, que desde hace un año reúne a personas que sufren conflictos graves en las relaciones con sus hijos.
A los 14 años, Roberto ya prácticamente no acudía a clase, comenzó a consumir porros y a ausentarse de casa. En una ocasión, llegó a permanecer hasta nueve días desaparecido. La pendiente en la que se había convertido su vida les acercaba cada día más, a los dos, al borde del abismo. Comenzó a relacionarse con gente mayor que él y terminó cometiendo delitos fuera de casa y dentro...
Los enfrentamientos con su madre comenzaron a ser muy agresivos y con su padre no quería mantener ningún tipo de relación, relata sintiendo aún la desazón de aquellos momentos que padeció prácticamente en soledad —"mi familia sabía que había problemas pero no hasta qué grado"—. Y atrapada en esa situación de violencia, devastada por el sufrimiento y la impotencia, recibió –y escuchó- el consejo de alguien que conocía de cerca su situación: un agente tutor.
Policías y mediadores
Desde 2002, policías de paisano patrullan las calles de la ciudad de Madrid para detectar de forma temprana situaciones de riesgo en las que se puedan ver envueltos menores y prestan asistencia inmediata en centros escolares y domicilios, como el de Estela. "Cuando los padres ya no saben dónde acudir y necesitan una figura de autoridad, acuden a la policía", explica Mariluz tras ocho años de contacto diario con familias y adolescentes en el distrito de Retiro. Estos agentes, que trabajan en estrecha colaboración con los Servicios Sociales, crean un clima de confianza y ejercen de mediadores para tratar de que mejore la convivencia. Orientan a los padres para que cambien su forma de relacionarse con su hijo, de educarle, y advierten al menor de las consecuencias de su comportamiento y tratan de marcarle nuevas pautas de conducta, entre ellas habitualmente, la de asistir a clase.
Se hace un seguimiento continuo, con llamadas y visitas tanto al domicilio como al centro escolar del menor, durante uno o dos años. No obstante, cuando se detecta un delito de maltrato actúan como fuerzas del orden público y el adolescente es detenido y puesto a disposición judicial, aunque los progenitores no quieran denunciar. "No podemos permitir que maltrate a sus padres. Sacarle de casa es lo último, pero a veces es necesario", advierte Mariluz.
"Tú no te das cuenta de que no va a parar y va a más. Denuncié alentada por los agentes tutores. También al pensar que si no paraba esto, sería un futuro maltratador", explica Estela. El juez decretó libertad vigilada para Roberto y la obligación de acudir a unos talleres de re-educación pero "se los saltaba". Le citaron a juicio y se decretó el internamiento durante un año en 'El Laurel', un centro de menores de la Comunidad de Madrid especializado en maltrato familiar ascendente. "Fue muy duro ver a unos policías que esposan a tu hijo delante de ti y se lo llevan", recuerda.'
Los comportamientos se modifican
El dolor de Estela es el de la mayoría de madres que acude a la vía judicial para denunciar a su hijo. "En todas las guardias hay un caso de maltrato. Y desde el Juzgado cuidamos de que las madres no sufran y tratamos de transmitirle que tiene el apoyo de las instituciones y darle una respuesta", asegura Concepción Rodríguez, juez de menores del Juzgado de instrucción número 1 de Madrid. Durante 10 años ha trabajado para reconducir el camino de muchos de ellos y su balance es positivo: "Los comportamientos a ciertas edades sí se modifican. Hay que decirles a las madres que no tengan miedo, que no es algo que tenga que mantenerse oculto, hay que abordarlo y tiene solución con una intervención psicológica y pautas educativas".
Siempre se trata de que el proceso judicial se inicie de la forma más rápida posible, tanto para evitar mayores "perturbaciones" al menor como para darle a los familiares una protección inmediata, según subraya la Fiscalía en una extensa circular sobre el maltrato filioparental de 2010. Si el menor es detenido y puesto a disposición judicial, se puede incluso realizar una "instrucción acelerada" y decretar una "tutela cautelar", al correr riesgo la vida de la víctima ya que es habitual que las agresiones se intensifiquen cuando el maltratado se decide a dar el paso y denunciar los hechos.
Respuesta judicial
Para decidir la intervención más adecuada sobre ese menor y a familia, la Ley del Menor establece la obligación de investigar y elaborar un informe muy detallado sobre la situación sociofamiliar. "El informe, que es preceptivo —no se podría celebrar juicio sin él—, pero no vinculante, resulta muy valioso porque el juez conoce cuáles son las circunstancias del menor y en ocasiones sus propuestas sí se pueden llevar a cabo", explica Concepción Rodríguez.
Para la re-educación y reinserción de estos menores maltratadores, que no suelen cometer actos delictivos fuera de su entorno familiar, la Fiscalía opta normalmente por pedir medidas -no penas, como en la justicia penal de adultos- que no requieren la privación de libertad, como son la convivencia con grupo familiar o educativo, que se considera la más indicada, o la libertad vigilada. También se establece la posibilidad de que las familias lleguen a acuerdos extrajudiciales a través de la mediación en caso de violencia leve y cuando la convivencia es posible. Si existe reincidencia o es un delito de carácter especialmente grave, como en el caso de Roberto, se toman medidas más severas, como es la de internamiento en un centro de menores.
Y todas las medidas vienen acompañadas de la obligación de recibir un tratamiento terapéutico y pautas educativas orientadas al restablecimiento de la normalidad en las relaciones familiares. La implicación de los padres en la solución del conflicto es crucial por lo que siempre se les aconseja —el sistema judicial español no establece la posibilidad de obligarles— que reciban esa asistencia psicológica de orientación y apoyo. Incluso cuando pesa sobre el menor una orden de alejamiento deben facilitarse esas terapias familiares.
"Estamos viviendo ese proceso de intentar darle respuesta lo mejor posible y hemos dado pasitos, pero nos encontramos a años luz de la respuesta existe ante otras violencias intrafamiliares, como el maltrato infantil o la violencia de género", resume Manuel Córdoba, director del centro de menores El Laurel.
Roberto salió en noviembre de 2009 en libertad vigilada con la obligación de acudir durante ocho meses al Centro Educativo 'Luis Amigó', donde él y su madre seguían recibiendo terapia para reforzar los pasos que habían dado en El Laurel y facilitar en la mayor medida posible la adaptación progresiva de los menores en su núcleo familiar.
Pero el regreso a casa no resulta fácil. "Se acaba la medida judicial pero no el problema. Los centros de menores te hablan de las estadísticas de reinserción [la reincidencia en Madrid es del 2,6%], pero no vuelven porque no agreden más. Normalizar tanta falta de límites, tanta agresividad, tanto dolor en un año es poco tiempo. Necesitamos que se extienda el apoyo y que cuando cumplan la mayoría de edad estén un poco más asentados. En el terreno educativo y laboral están totalmente perdidos", advierte Estela, basada en su experiencia y la del resto de familiares de la asociación AFASC.
Su hijo, ya con la mayoría de edad, ni estudia, ni trabaja, una pasividad reforzada por el subsidio de 426 euros que ha recibido durante el último año y medio por su internamiento. Sí le ve "más tranquilo" y ella se ha ido "reconstruyendo" después de "vida de tristeza en la que sólo quería morir". Tras seis años de lucha emocional, ha recobrado la fuerza para seguir adelante y ayudar a otras familias a emprender el camino en busca de una salida.

lunes, 23 de enero de 2012

reflexiones serias: LA MADRE TERESA NOS RESUME LO QUE ES SER EDUCADOR

                     
Qué bien viene este texto de la Madre Teresa para entender lo que significa ser padre o educador. Menos palabras, menos preguntas...

                    

Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar.
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen.
Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aun cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.
Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.
Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir: ¡Gracias por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!

"NO TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHAN...TE OBSERVAN TODO EL DIA".

Madre Teresa de Calcuta

Sobredosis semanal: ¿QUÉ HARÉ CON EL PRIMER AMOR?

Nos llega esta poesía de un adolescente. Nos enseña la ilusión del primer amor. Nos recuerda que lo bueno no pasa y que debemos aprender a vivir el hoy con cuidado.

Me viene a la mente empezar un concurso de poesías de adolescentes... Con un buen premio... Veremos.

                                        

E.G.

Hoy, por fin, la he encontrado.
Después de dos eternos años,
ha llegado a mis ojos arrebatados
el primer amor tan esperado.

Hoy, por fin, me he enamorado.
Ya no es sueño, la he acariciado.
Ya no es suspiro, la he besado.
Toda mi alma es volcán excitado.

Y ahora, con este amor, ¿qué hago?
He escuchado que pasará...
Me han insistido que se acabará...
Esta pasión, ¿tiene el tiempo contado?

¡No me importa el mañana!
¡No me importa en qué acaba!
Hoy es una pasión eterna
que a fuego en el alma se queda.

Hoy debo a ese amor cuidarlo,
hoy, aprender a respetarlo.
Que no se escape hoy de mis manos
esta pasión de volcán excitado.

domingo, 22 de enero de 2012

temas complejos: A LOS ADOLESCENTES LES GUSTA ESTAR CON SUS PADRES...

Interesante artículo en elmundo.es que transcribimos literalmente. Qué piensan los adolescentes de la familia. Qué piensan de los padres. Cómo afrontan sus problemas.

                                   Foto: EL MUNDO

Yaiza Perera | Madrid
Actualizado domingo 22/01/2012
La adolescencia, una época en la que el niño sufre cambios bruscos tanto a nivel físico como psicológico, viene acompañada normalmente de fricciones en la relación entre padres e hijos. Y estos conflictos surgen de la necesidad de éstos de tomar distancia de sus progenitores para reafirmar su personalidad.
La Liga Española de la Educación ha querido conocer la parte de la realidad más problemática durante esos años, qué es lo que supone un problema para los adolescentes, cómo lo viven y cómo tratan de resolverlo. Y ha querido que sean ellos directamente quienes lo cuenten. Así lo hicieron 3.293 estudiantes de entre 15 y 18 años durante 2009 y las conclusiones fueron recogidas en el estudio 'Conflictos en la adolescencia. Los protagonistas toman la palabra, dirigido por Antonieta Delpino Goicochea.
Una de las principales es la "satisfacción" que sienten los adolescentes de disfrutar de una vida familiar: al 75% de los adolescentes les gustaba estar con sus padres. Para la mayoría —de cada cinco entrevistados, tres entre las chicas y dos entre los chicos— valoraron como lo más importante en sus vidas, junto a "tener muchas amistades", contar con buenas relaciones familiares".
Los autores del estudio subrayan una "paradoja": "El adolescente se halla ante el desafío de construir su autonomía alejándose del hogar familiar" pero al mismo tiempo éste es "es el espacio en el que espera tener las bases para alcanzar la seguridad requerida a fin de hacer frente a ese desafío". Para satisfacer sus intereses, gustos y motivaciones a nivel social, los adolescentes recurren a sus relaciones de amistad.
Aunque alguno de los jóvenes sí señalan "como problema en los hogares un ambiente de tensiones y, en ocasiones, de violencia familiar", el estudio muestra que, en general, "la vida cotidiana" no está "caracterizada por el maltrato a los hijos o a los progenitores".

Una 'rebeldía' necesaria

Al asomarse este estudio al ámbito de los conflictos en las familias, destaca la importancia que tiene para el adolescente en "la construcción de su identidad" ese "punto de rebeldía y conflictividad" que muestra al cuestionar la autoridad de sus padres: "Ya no es el niño dependiente de los padres a quienes debía ciega obediencia". De esa manera, al negarse a seguir las normas de sus padres, se siente con "más poder" porque puede mostrar "seguridad para enfrentarse al mundo adulto y desenvolverse allí con plenitud".
Y tan importante como ese cierto distanciamiento de la 'vieja generación' es que los adolescentes adquieran las "competencias emocionales y cognitivas" para resolver esos conflictos. ¿Y cuáles son los más frecuentes en las relaciones familiares?
Entre los resultados se subraya un aspecto, "particularmente preocupante en las percepciones de los menores", que más de una cuarta parte de los entrevistados "perciban un clima de violencia en las relaciones familiares".
Para estos chavales —34,6% de los chicos y 28,9% de las chicas—, el problema más importante que tenían en casa era el "conflicto entre los padres" (peleas, discusiones, enfrentamientos) y como segundo problema, 28,6% de las chicas y 27,4% de los chicos, la "violencia en el hogar". Y en cuantas más tensiones hay entre los progenitores, más problemas pueden presentarse en las relaciones entre éstos y sus hijos porque éstos pueden llegar a sentir que esta relación conflictiva es un hecho "normal y esperable" en esta etapa de sus vidas.
"Discuten porque a lo mejor el padre le echa la culpa a la madre de que los hijos sean tan rebeldes. El caso que yo conozco es más o menos así".
Sobre esta información proporcionada estos chicos y chicas, la Liga de la Educación identifica tres tipos de conflictos en las relaciones entre adolescentes y sus padres: generacionales, de autoridad y de sobreprotección.
Los generacionales se refieren a las tensiones que surgen debido a los "esfuerzos del adolescente por romper definitivamente con aquellos estilos de relación asociados a la etapa infantil. El adolescente se distancia de sus padres, sintiéndolos ajenos y lejanos". Este proceso de distanciamiento constituye, señala el estudio, "un aspecto fundamental para el desarrollo psicológico y social": necesita sentirse distinto de la generación de sus padres —a la vez que se identifica con su grupo de amigos—, para no verse condenado a permanecer en una posición infantil que obstaculizaría su incorporación a la sociedad de los adultos.
"Hay padres que no comprenden a sus hijos. Los padres no pueden entender todo lo que les ocurre a sus hijos. Los padres dicen que tienen más experiencia en la vida, pero eso no significa que ellos puedan entender todo lo que les pasa a sus hijos... hay cosas que nunca podrán entender".
Los conflictos de autoridad se refieren a los problemas que aparecen en las familias por la resistencia de los menores a acatar normas y límites. Un 17,1% de los chavales consideran "un problema" que los padres "les manden todo el tiempo". Durante la infancia, explica la Liga de la Educación, la autoridad de los padres "resulta incuestionable porque son percibidos como individuos perfectos y todopoderosos", pero en la adolescencia "se pone en tela de juicio las verdades que eran aceptadas" y esto tiende a generar comportamientos que desembocan en "fricciones y enfrentamientos".
Las discusiones se dan, principalmente, por el tiempo que pasan los adolescentes frente al ordenador o la hora de llegada. Y en relación con esto último se genera mayor conflicto cuando los padres establecen criterios diferentes en función del género de los hijos.
Los conflictos de sobreprotección aparecen cuando los padres no aceptan que su hijo ha iniciado el camino hacia la vida adulta y les siguen tratando en ocasiones como niños. Los chavales consideran esto una "afrenta intolerable" y piden un trato más acorde con la edad.
"Te ven conforme les convenga: a veces como niños, a veces como adultos. Para las responsabilidades, como adultos y para la libertad de salir por ahí, como niños".
Los principales problemas en las familias surgen por la negativa del adolescente de acatar las normas pero también se complican por "la falta de coherencia de los padres a la hora de aplicarlas, las contradicciones entre discursos y prácticas y la sobreprotección paterna", subraya la Liga de la Educación.

Afrontar los problemas

¿Cómo tratan de resolver los adolescentes estos conflictos? Según este estudio, hay adolescentes que optan por el "inmovilismo", otros por el "diálogo", "la búsqueda conjunta de soluciones" y, "en un sector reducido, la violencia". En estas situaciones problemáticas, en los que aparecen sentimientos de enfado, tristeza, indiferencia, nerviosismo, culpabilidad y soledad, son en las que los adolescentes muestran las "competencias emocionales y cognitivas" aprendidas en la familia y la escuela para resolverlas. la capacidad o no para hacerlo marcan profundamente el desarrollo psicológico del menor.
Cuando los adolescentes no pueden resolver un problema por sí mismos, la mayoría pide ayuda a personas que consideran "referentes", que les da confianza, que les conocen y les brindarán buenos consejos y lo hacen en este orden: amigos, pareja y padres, habitualmente, la madre. También hay jóvenes que deciden tratar de superar el conflicto solos, sin consultar a nadie.
Los adolescentes consultados coinciden en que la educación recibida en la familia influye en sus comportamientos y en las formas de resolver un problema:
"Lo ves y tú dices que este es buen chaval y sabes que tiene reglas y que no se le va a ir la cabeza y no va a hacer tonterías. Y ya sabes como son sus padres; sabes que le ponen reglas".
¿Y cómo ven a sus padres? Una tercera parte de los adolescentes consultados consideraba a sus padres "dialogantes" y otro grupo similar los veía como "sopreprotectores", uno de cada diez del total los consideraban "autoritarios (mandones)" y otro 10% que eran "pesados". Una pequeña parte, creía que sus padres no tienen autoridad (6%) o que son "pasotas", que no les prestan atención (un 3%).
Y entre estos últimos, por razones obvias, como en el resto, los autores de la investigación perciben demandas de "afecto, de cuidado y de límites", que "contradicen aquella visión estereotipada que supone que el adolescente quiere vivir sin restricciones ni control parental". También subrayan que una parte de los estudiantes consultados "viven mal" porque sufren conflictos en el ámbito familiar y que no encuentran "cauces adecuados" ni cuentan "con competencias emocionales y cognitivas" para resolverlos.
Para reforzar las 'herramientas' de los menores para afrontar los conflictos y mejorar la convivencia, La Liga de la Educación recomienda a los adultos, entre otras pautas, construir "marcos normativos coherentes y estables", explicar las normas y "las consecuencias que acarrea su incumplimiento para evitar el desconcierto moral" o "practicar la democracia y tolerancia".

sábado, 21 de enero de 2012

videoforum: QUÉ SIGNIFICA REALMENTE DISCIPLINA




                     




Este jueves hablamos de la disciplina.

¿Qué concepto tienen mis educandos de disciplina?

¿He sabido transmitirles el sentido de la disciplina o lo ven como una imposición fastidiosa, invento de los mayores...?

¿He logrado que interioricen el valor de la disciplina, hasta llegar a ser auto-disciplina, con una clara motivación personalizada y vivencial?


click aquí :DISCIPLINA PARA TRIUNFAR


piezas del gran puzzle: ¿SÉ LO QUE ES LA AMISTAD?




Durante  la  Segunda Guerra Mundial en una retirada del  ejército americano, un soldado fue alcanzado por una granada y herido de muerte.

El capitán ordenó dejarlo y continuar la marcha, pues los enemigos les seguían muy de cerca.  Era una locura arriesgarse por un moribundo.

Uno de los soldados, gran amigo del  herido,  se dirigió corriendo hacia él.  Arriesgando la vida, entre las balas y granadas enemigas,  llegó a donde estaba, lo cargó sobre sus hombros y salió corriendo hacia el grupo.

Al alcanzar a los demás, el capitán, enfadado, le preguntó por qué había  arriesgado  su vida inútilmente; su amigo  estaba ya muerto...

El soldado le contestó que era verdad, pero que había muerto sobre sus hombros... Y que al cogerlo su amigo le había dicho: "Sabía que vendrías por mí".

Más allá de la lógica. Más allá de la necesidad. Más allá de la propia salud y cuidado de la vida, está la amistad. Y ahora: ¿cuántos amigos tengo de verdad?
                         
                                          


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