sábado, 31 de diciembre de 2011

mi archivo secreto: ¿FELIZ QUÉ... ? NO TE OIGO!!!!!



Ver a un adolescente escuchando música desde su dispositivo portátil no tiene nada de raro ni de malo, excepto si lo hace casi todos los días, por varias horas y a altos decibeles.
Así lo revela un estudio realizado por la U. de Tel Aviv, que revela que este mal hábito provocará que el 25% de los adolescentes pierda precozmente la audición.
Chava Muchnik, académico del Departamento de Trastornos de la Comunicación de esta institución y uno de los autores de la investigación, estudió cuáles eran los hábitos que tenían 289 adolescentes de entre 13 y 17 años a la hora de escuchar música, incluyendo desde sus gustos musicales hasta medir los niveles de volumen que usaban. Los resultados, publicados en la revista Audiología Internacional, fueron dramáticos: El 80% de los adolescentes utiliza sus reproductores en forma regular, un 21% de una a cuatro horas al día y el 8% lo hace por más de cuatro horas. ¿El volumen? El promedio fue de 82 decibeles (dB) cuando estaban en un lugar sin ruido ambiente y de 89 dB en lugares ruidosos (según recomendaciones de la OMS, el límite de dB es de 80, lo mismo que produce un vagón del metro o el ruido de una calle con alto tráfico).
Un cuadro que, de mantenerse, significará que tengan problemas de audición 10 e incluso 20 años antes de lo normal. Así, si es habitual que las personas desde los 50 años pierdan audición, los adolescentes de hoy lo harán antes de los 40.
Pérdida de audición
A medida pasa el tiempo es normal que se pierda audición. Gonzalo Bonilla, otorrinolaringólogo de la Clínica Alemana, explica que los adultos mayores comienzan perdiendo la audición para los sonidos agudos, que están por sobre la frecuencia de los 4.000 Hertz. Este fenómeno conocido como presbiacusia, es un deterioro natural del aparato auditivo, pero sólo es detectable con una audiometría.
Este daño y el que provoca la exposición al ruido es irreversible y si bien un audífono puede mejorar la funcionalidad, no recupera el daño. "El deterioro que se produce inicialmente es silencioso. Aunque se esté dañando el oído, la persona no se da cuenta. Llega al médico sólo cuando siente un pito o tinitus o cuando le baja la audición", explica el especialista, quien reconoce que cada vez es más común que lleguen a su consulta personas de 30 a 40 años de edad con estos problemas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...