jueves, 4 de agosto de 2011

Los jueves con Edu y Marta: PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS III


    PRINCIPIOS pedagógicos fundamentales
1.       De persona a persona 
2.       De auto-convicción   
3.       De formación integral    HOY
4.       De gradualidad y flexibilidad
5.       De conocimiento y crecimiento y constante
6.       De eficacia metodológica
7.        Cristocentrismo


De formación integral


       El hombre es un ser maravilloso, rico de elementos diversos y de matices variopintos que requieren una a­tención y un desarrollo adecuados. Es necesaria una formación integral de los muchachos, como con­dición esencial para que cada uno alcance su madurez humana y cristiana. Esta formación integral abarca la dimensión corporal y espiritual, volitiva y afectiva, intelectual y social, la de los valores llamados humanos y las virtudes sobrenaturales. Querer concentrarse solo, por ejemplo, en lo intelectual, como hace la mayoría de los colegios, no deja de ser un error.

       Por este mismo motivo, la famosa batalla de las humanidades que se libra en algunos países hay que lucharla hasta el final, si no queremos perder los cauces elementales de transmisión de valores perennes y humanizadores. Y por este motivo la batalla por la evangelización y por fomentar la dimensión y la experiencia espiritual como base armonizadora de todo.

       Se pretende formar a todo el hombre: inte­ligencia, voluntad, carácter, sentimientos, capacidades físicas y psicológicas, conciencia moral y religiosa, experiencia sobrenatural; y hacerlo de una manera orgánica, armóni­ca. Si en el hombre falla alguna dimensión o aspec­to, o si se da excesivo énfa­sis a alguno de ellos en detrimento de otros, no se habrá logrado formar a un hombre íntegro e integrado. Por ello, una función prioritaria de la formación es la de lograr lo más posible el equilibrio en todas las dimensiones del hombre, ajustando las disonancias que por naturaleza, herencia o diversas circunstancias pueden darse en las diversas facetas de la personalidad.

       Y hay que aprender a educar sin compartimentos: “ahora esto, luego lo otro…”. Sí y no. Es cierto que cada cosa a su tiempo; pero también es cierto que hay que intentar involucrar todas las dimensiones de la personalidad en una misma actividad, y profundizar para que las experiencias sean plenas y profundas. Por ejemplo, jugar fútbol es ante todo para diversión, salud y crecimiento corporal; pero cuánto ayudaría en esa actividad educar otras dimensiones, otros valores como el esfuerzo, la superación, el respeto, la humildad, el trabajo en equipo, la inteligencia táctica, la gratitud a Dios por poder meter un gol o tan siquiera por poder jugar…

                                               

Son frecuentes los casos de padres de familia que se lamentan, con el tiempo, de haber hecho de su hijo un ratón de biblioteca. Y es sabido cómo las empresas dan cada vez más importancia, a la hora de elegir su personal, al manejo de habilidades, como la buena  comunicación oral, la capacidad de relaciones sociales, la fortaleza psicológica ante situaciones extremas, etc. Está de moda también el padre que desea que su hijo sea un deportista nato: “el deporte es fundamental...” Sí, pero con medida. Pues se da el caso de que algunos quieren que su hijo sea un “crack” en algún deporte (“a ver si me mantiene cuando yo sea mayor...”). Conozco chicos que se sienten tan presionados en este sentido, y tan cansados por el ritmo de entrenamientos y juegos semanales, que apenas pueden cumplir serenamente con lo básico de la formación académica. Y parece que los padres no quieren aceptar esta situación, cegados por sus ilusiones personales, que poco tiene que ver, muchas veces, con las de sus hijos.



       Un encuentro deportivo puede convertirse también en un encuentro especial para el muchacho. Una clase puede convertirse en una experiencia transformante. Un día de familia puede convertirse en un momento definitorio de la personalidad del chico. Una salida para realizar una labor social o humanitaria puede revolucionar sus parámetros. Todo encuentro lleva en sí un potencial poderoso. El gran educador es el que crea la ocasión y no la desaprovecha… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...