sábado, 23 de julio de 2011

Cuentos que sí cuentan

19º eslabón. El camino más eficaz para lograr la generosidad.


          Alex fue con su padre a visitar a un tío religioso, que vivía en una isla lejana. Nada más desembarcar se dirigieron a la ciudad sagrada. Y al entrar en el gran templo, se quedó el muchacho totalmente maravillado por el esplendor y la belleza de los ornamentos.

El religioso llevó a su sobrino  ante uno de los altares en el que ardía un brasero. Los fieles se acercaban respetuosos, y depositaban sobre las brasas ligeros puñados de incienso oloroso.
 
Este lugar dejó a Alex embelesado. Su tío le había explicado que el incienso quemado subía directamente al cielo como un acto de adoración a Dios.

Prosiguieron su visita al templo, hasta que el sacerdote y el padre de Alex se dieron cuenta de que el muchacho ya no andaba con ellos. Comenzaron a buscarlo. Después de breve rato, lo encontraron ante el altar del incienso. Entusiasmado, casi extasiado, el muchacho arrojaba verdaderos puñados de incienso sobre la llama sagrada.
“¡Alex! –exclamó el sacerdote–, deja de echar incienso ¿No te das cuenta de que es muy precioso, y también muy caro?”

Diez años más tarde atracaban, en la isla de la ciudad sagrada, cinco barcos cargados de incienso aromático. Una nota para el sacerdote, presentaba este don tan preciado:  “Querido tío, creo que tenemos que aprender a ser generosos con Dios. Te saluda, Alejandro Magno”.

Hoy se habla mucho de ser generoso, de colaborar en ONG´s en bien de la humanidad, de los más necesitados ¡Estupendo! Pero no olvidemos que la verdadera generosidad debe nacer de un amor que transcienda, que no se quede en lo temporal de esta vida. La historia demuestra que quien más generoso es con Dios, lo es también más con el prójimo. Y es que sólo con una fuerza divina, el hombre podrá ayudar eficazmente a sus hermanos.
         
Como bien señalan las cifras, la Iglesia Católica es la primera, la gran ONG. Unos ejemplos: en 109.000 centros de salud (de los cuales más de seis mil hospitales) hay 250 mil católicos trabajando voluntariamente. El 25% de los afectados por la terrible enfermedad de SIDA son atendidos por religiosos o voluntarios católicos. Qué decir de CARITAS, esa asociación internacional de la Iglesia que gestiona sin corrupciones la ayuda a montones de países en la miseria. Qué decir de las diminutas hermanas de la Madre Teresa, atendiendo a los pobres más pobres de los lugares más pobres del mundo. Qué decir de las numerosas congregaciones de monjas que atiende con amor inapreciable a millones de ancianos, que otros quisieran eliminados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...