sábado, 2 de abril de 2011

Cuentos que cuentan: buscar la verdad es una imperante necesidad

6º eslabón. Buscar la verdad: tan necesario como la luz.
         

 En la ventana de su alcoba, la madre de Mariola tenía una maceta con una mata de  una flor exótica, preciosa. La niña se quedó un día observando la planta. Tenía  el tallo retorcido. Mariola pensaba que era una pena que una planta tan bella tuviera un tronco tan arrugado.

           “Mamá, ¿por qué la flor está retorcida?”

          La madre respondió rápidamente: “Porque tienes un hermano que es un travieso de mucho cuidado; y  que cada mañana vuelve la planta hacia el interior del cuarto, donde sólo hay sombra. Y la pobre planta debe girar su tallo en busca de la luz.”

          “¡Caramba!, cuánto necesita la flor al sol -dijo Mariola-, que ella sola se retuerce cada mañana.”

          “¡Bueno! -continuó la niña-, no deja de ser una flor preciosa”.


          Es impresionante cómo la naturaleza busca la luz, cómo lucha por salir de las sombras; cómo se apaga en la oscuridad. De la misma forma, la naturaleza del hombre anhela la verdad, vivir en paz con su conciencia, y con una conciencia empapada de luz, de rectitud y honestidad.

          Es cierto que todos nosotros tenemos “un niño malo” en nuestro interior (el “hombre viejo” diría San Pablo) que nos “tira” hacia lo oscuro de la vida. Es cierto que nuestra libertad mal empleada nos juega malas pasadas y nos va haciendo esclavos en “el reino de las tinieblas”. Pero más cierto es que nuestro “niño bueno”, “el héroe que somos”, es más fuerte, más auténtico, más nuestro que el niño malo.

          Sí, es verdad que antes de recibir un castigo muchas veces preferimos inventar la típica mentira para librarnos de él. Pero también es verdad, como todos hemos experimentado, que una mentira llama a otra, y la cosa se va complicando. Y al final la bronca y el remordimiento es peor. Por eso es mejor pasar, cuanto antes, un “mal trago” purificador, educativo y sano.

          No debemos tener miedo de luchar cada mañana por buscar la luz, la verdad, la honradez y honestidad, como hace una sencilla flor. Poco importa unos “retortijones”, los malos momentos que pasa toda persona honesta, con tal de seguir vivos, llenos de color y de perfume intenso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...